En este artículo hablaremos acerca del impacto que está teniendo la creciente implantación de tecnologías de fabricación aditiva o impresión 3D para la lucha contra el cambio climático.

La mayoría de nosotros somos conscientes de que realizando simples acciones podemos modificar el impacto que tiene nuestro estilo de vida en el medio ambiente, llevamos décadas escuchando consejos acerca de cómo reciclar, reusar o reducir nuestro consumo de materias primas y con ello la huella ecológica que esto conlleva.

Pero no es tan común encontrar información acerca de cómo ciertos avances tecnológicos están resultando cruciales para conseguir esos objetivos medioambientales que todos esperamos conseguir.

 

En este video podemos encontrar una buena exposición acerca de la problemática que la utilización de plásticos está teniendo y tendrá para los seres humanos y los entornos donde vivimos. Se plantea desde diversos puntos de vista, ya que no basta solo con decir “ dejamos de consumir plásticos”, puesto que esto supondría una catástrofe de salud pública. Tampoco el reciclaje es todo lo efectivo que debería para paliar este problema, por lo que una de las mayores herramientas que tenemos para luchar con este problema es la tecnología.

Las tecnologías conocidas como fabricación aditiva o impresión 3D están teniendo un gran impacto en la lucha contra el calentamiento global desde diversos factores que detallaremos a continuación.

Envíos

Gracias a la transferencia de datos a través de internet, cualquiera puede enviar un modelo 3D al otro extremo del planeta para que sea fabricado allá donde se necesite, evitando así tener que enviar el producto físico con la huella de carbono que ello implica. Además reducimos en gasto de plásticos y cartón para el embalaje y almacenamiento.

Desperdicios y mermas

No se trata sólo reducir los requisitos de transporte, con la impresión en 3D, los elementos se construyen capa sobre capa utilizando plásticos funcionales, metales, y materiales compuestos, lo que permite fabricar modelos complejos sin limitaciones geométricas, generando un porcentaje de mermas en ocasiones inferior al 2%.

Mano de obra

Ma mayoría de tecnologías comprendidas dentro de la familia de la impresión 3D poseen altas prestaciones de precisión, lo que permite fabricar objetos complejos de una sola pieza.
Esto elimina la necesidad de fabricar varios componentes para acabar ensamblando el objeto final a fabricar, lo que reduce la energía utilizada para fabricarlo y su mano de obra, además de todos los recursos que ésta precisa para realizar su trabajo.

Series cortas

Gracias a la polivalencia de la fabricación aditiva, se pueden producir cientos de diseños distintos en una sola sesión sin necesidad de utilizar moldes, lo que reduce de forma drástica la necesidad de fabricar en masa ciertos diseños sin que esto sea necesario, por lo que podemos fabricar únicamente los que se demanden o necesiten en cada momento evitando así costes innecesarios, almacenaje y desperdicio de material.

Fabricación de vehículos más ligeros

La impresión en 3D se ha convertido en un pilar fundamental para la fabricación de componentes de automóviles, muchos de los pesos pesados de estas industrias, como Volkswagen o Boeing, han adoptado tecnologías de fabricación aditiva para producir algunas partes de sus diseños, ya que esta les permite reducir hasta un 90% del peso de las mismas manteniendo las resistencias necesarias, lo que se traduce en ahorro de materiales, combustibles y manipulado.

La revolución silenciosa

La fabricación aditiva está suponiendo una verdadera revolución en el cambio de los hábitos de consumo y producción que teníamos 10 años atrás, los cuales nos estaban llevando a un colapso medioambiental difícil de subsanar, por lo que recuerda, antes de fabricar o comprar un producto, imprímelo.