Un estudiante madrileño imprime en 3D prótesis de mano para Kenia

Un estudiante madrileño imprime en 3D prótesis de mano para Kenia - impresoras 3D

 

Un estudiante madrileño imprime en 3D prótesis de mano para Kenia.

El estudiante de la Universidad Rey Juan Carlos (España) Guillermo Martínez ha diseñado manos y brazos protésicos realizados por impresión 3D a partir del diseño de mano prensil del proyecto e-nable, realizado por la asociación de voluntarios Enabling the Future, que ofrece la posibilidad de fabricar manos artificiales por menos de 50 dólares.

Sobre este diseño, Guillermo Martínez, alumno de último curso de Ingeniería en Organización Industrial, ha creado un brazo innovador con articulación de hombro para enviar a la región de Kabarnet, Kenia. El propio estudiante de la URJC ha costeado el viaje y se ha puesto en contacto con la ONG Bamba Kenya con el propósito de acercar a las personas de escasos recursos la posibilidad de contar con una prótesis sin ningún coste.

“Estoy convencido de que va a ser una experiencia única debido no solo al contraste cultural, sino también por la satisfacción de ofrecer algo de manera personal a las personas de esta región, que seguramente de otra forma no hubiesen podido acceder a este tipo de ayudas”, expresa Guillermo Martínez.

Actualmente Guillermo Martínez está ultimando tres prótesis de mano prensil (dos de antebrazo y otra de brazo completo) y varios repuestos para cubrir la primera ronda de demanda. Dichas prótesis mecánicas funcionan gracias al giro de las articulaciones, ya sea de muñeca o codo, y tras el nuevo diseño, también de hombro.

“En el momento del movimiento, todos los dedos se cierran pudiendo agarrar o sujetar objetos y facilitar la vida cotidiana a la persona”, explica Guillermo. Además, para su fabricación ha utilizado la técnica de ensamblado con termoconformado, consistente en una operación secundaria tras la impresión 3D de cada pieza. “Para reducir tiempos de impresión, se imprimen las piezas más grandes sin apenas altura, la cual no es su forma final, y a continuación se someten dichas piezas a altas temperaturas, ya sea por aire caliente o con agua entre 80-100 ºC. Esto supone que la pieza sea moldeable para conformarla de manera manual hasta conseguir su forma final, pudiéndose así ensamblar todas las piezas que componen la prótesis”, añade.

Este proyecto lo ha realizado junto con el área de Tecnología Electrónica de la URJC, que le ha proporcionado los recursos y consumibles para su desarrollo y donde también ha estado realizando su Trabajo Fin de Grado. Además, esta iniciativa supondrá el comienzo de una posible colaboración estable con asociaciones de Kenia y otros países en vías de desarrollo.

Esta experiencia también le ha proporcionado a Guillermo mayores competencias en su titulación. “He conseguido conocimientos avanzados en diseño e impresión 3D, ya que he tenido que diseñar un par de prótesis personalizadas desde cero. Me he esforzado al máximo y esta oportunidad va a suponer un gran plus en mis competencias profesionales”, destaca el alumno de la URJC.

Cinco robots de código abierto imprimibles en 3D

Cinco robots de código abierto imprimibles en 3D.

Los robots de código abierto, cuyos esquemas son descargables desde Internet, ofrecen numerosas ventajas y a menudo se pueden materializar gracias a impresoras 3D, la máquina que permite fabricar las piezas que los componen.

Los planos originales son modificables y pueden ser mejorados antes de ser subidos de nuevo a la Red.

En lugar de empezar desde cero cada vez, la comunidad de usuarios contribuye de esta manera y mediante aportaciones sucesivas a su desarrollo, cada vez más mejorado.

He aquí una selección de cinco robots imprimibles de forma tridimensional:

1) Darwin

Robot Darwin

Darwin-OP es una plataforma abierta de robots humanoides que destacan por su movilidad. Por ejemplo, Darwin es capaz de detectar una pelota y de servirse de ella para jugar al fútbol. A la menor caída, el pequeño robot se levanta.

Desarrollado por la empresa Robotics en colaboración con el laboratorio Romela (Robotcis & Mechanisms Lab) de la Universidad de Virginia, tiene por objeto mostrar cómo la robótica humanoide podría ser utilizada en la educación y en la investigación.

Investigadores del Georgia Institute of Technology lo han utilizado en kinesiterapia: este tipo de robot puede acompañar a los pacientes en su reeducación gracias a juegos simples.

De una altura de 45 centímetrosy un peso de 2,9 kilos, el pequeño humanoide tarda sólo 2,8 segundos en levantarse y 3,9 segundos cuando cae de bruces.

Se programa gracias a un código Roboplus descargable desde Internet.

http://www.romela.org/darwin-op-open-platform-humanoid-robot-for-research-and-education/

2.- ICub, el niño-robot

robot ICub

Presentado por primera vez en el año 2006, el robot ICub de código abierto ha sido usado fundamentalmente en trabajos de investigación. Algunos de sus diseñadores (veinte laboratorios, entre ellos el Inserm y la Universidad Pierre y Marie Curie) han trabajado notablemente sobre la idea de la “inteligencia incorporada”, en el marco del proyecto Robotcup.

En otras palabras, la morfología de los robots podría desempeñar un papel en su cognición y en su desarrollo. En particular influiría en la forma en que aprende.

Si el ICub se parece a un niño pequeño es porque quienes lo concibieron desearon que a través de los conceptos qie pudiera adquirir mediante su intereacción con el entorno tuviera el conocimiento de un individuo a la edad de 4 años.

Mide 1,04 metros, pesa 22 kilos y es totalmente de código abierto.

Está dotado con 53 motores que le permiten mover la cabeza, los brazos, las manos, las piernas….

Puede ver y oír gracias a dos cámaras y a dos micrófonos y con su piel inteligente es capaz de sentir a quien lo toca.

http://www.icub.org/

https://pdfs.semanticscholar.org/e271/0b6c2f7806c945dd92969b72cb4a8158a6f8.pdf

 

3 Farmbot, el obrero robot

Farmbot

 

Destinado tanto a la investigación como a los pequeños agricultores, el robot obrero de código abierto Farmbot fue desarrollado por el ingeniero americano Rory Aronson en el año 2013.

Bajo la forma de un brazo articulado, siembra y riega las plantas y las legumbres o comprueba las tablas de humedad de la tierra mediante sensores específicos.

Se programa con un teléfono inteligente desde una aplicación.

El usuario puede seleccionar diferentes parámetros, desde la hora de riego al emplazamiento de las legumbres, pasando por el aporte de agua de forma milimetrada o la vigilancia del suelo.

Farmbot permite automatizar toda la producción y el mantenimiento de un huerto de 2,9 x 1,4 metros.

El robot viene en un kit de construcción de código abierto: Farmbot Genesis.

https://farmbot.io/

4.- Poppy, el bebé robot

Poppy robot

 

De este robot ya nos hemos ocupado anteriormente de forma amplia, por lo que remitimos al siguiente enlace:

http://imprimalia3d.com/recursosimpresion3d/poppy-open-source-3d-printed-and-modular-humanoid-robot-science-art-and

 

5.- Inmoov

Inmoov robot

Otro robot :

http://imprimalia3d.com/noticias/2015/11/22/005490/robot-imprimible-3d-tan-s-lo-800-euros

Origen: Cinco robots de código abierto imprimibles en 3D

Hangprinter, la impresora 3D que vuela por los aires

La impresora 3D que vuela por los aires.

¿Y su tu impresora 3D se pudiera desplazar por los aires? Esta fue la cuestión que se planteo el fabricante sueco, Torbjon Ludvigsen o Tobben, como él se llama, y creó la impresora 3D Hangprinter. Esta máquina se cuelga en cualquier lugar y es libre de utilizarse donde se quiera, sin tener que estar dentro de una cámara cerrada o sin limitar su movilidad como las máquinas tradicionales.

Mientras estudiaba Tobber se centro especialmente en impresora RepRap, al fabricar impresoras 3D se dio cuenta que la parte más complicada de desarrollar es el cuerpo o lo que consideramos con su “contenedor”, así que él decidió crear una que no tuviera.

La Hangprinter es una impresora 3D que está suspendida y utiliza los medios de su alrededor como parte de la impresión, es decir, utiliza las estructuras que la rodean (paredes, tabiques..) para iniciar la fabricación de una pieza. Tiene tres puntos de ancla para su movimiento y puede ser suspendido por cables desde el techo también. el sistema puede determinar los movimientos a efectuar gracias al software asociado.

La gran ventaja de la impresora es que su volumen de impresión no es limitado ya que no tiene una caja que la contenga. Hasta ahora la Hangpritner ha conseguido imprimir objetos de 120 cm de altura y con un diámetro de 80 cm!

A pesar de que la impresora no ofrece una de las mejores resoluciones, permite crear rápidamente objetos grandes. Por tanto, podría ser muy útil dentro de sectores como el de la construcción o en reparaciones causadas por desastres naturales. Sin embargo, aún debe ser sometida a algunas correcciones como la deformación de filamento que va siendo cada vez más notorio a medida que el modelo de impresión aumenta. Tobben trabaja actualmente en reducir el peso de la impresora y en aumentar su velocidad de impresión.

Actualmente la Hangprinter se encuentra en una campaña de Crowdfounding en la que busca recaudar al menos 600$ algo mínimo, pero que garantizará el trabajo que ha realizado el estudiante sueco y promoverá que continuén las investigaciones en su máquina.

Vídeo con la presentación de la Hangprinter:

Para más información encuentra aquí la campaña oficial de la Hangprinter.

Origen: Hangprinter, la impresora 3D que vuela por los aires.

Proyecto de reinserción social de jóvenes presos mediante la impresión 3D

Proyecto de reinserción social de jóvenes presos mediante la impresión 3D

La asociación ‘Juntos contra la reincidencia’ ( ‘Ensemble contre la récidive’, en su denominación original francesa) está creando talleres de impresión 3D en cárceles de Francia, como la femenina de Versalles, para ayudar a reinsertarse a los presos, según ha informado el fundador de la entidad, Pierre Botton, y publicó en su día imprimalia3D:

http://imprimalia3d.com/noticias/2016/03/06/005831/talleres-impresi-n-3d-c-rceles-francia-contribuir-reinserci-n-presos

Pues bien, en esta misma línea, la Fundación chilena Ciudad del Niño – mediante el Programa de Intermediación Laboral (PIL) Valdivia- junto a Fundación Levantemos Chile, Centro de Régimen Cerrado (CRC) de Valdivia y la Unidad de Justicia Juvenil del SENAME Región de Los Ríos ha iniciado el proyecto “La Libertad de Emprender Sueños 3D”.

Esta iniciativa está dirigida a jóvenes privados de libertad – condenados por la Ley 20.084- , los cuales podrán adquirir habilidades y desarrollar destrezas en la elaboración de prótesis ortopédicas y productos mediante impresión 3D.

“La Libertad de emprender sueños 3D” es una iniciativa de Fundación Ciudad del Niño, particularmente del equipo que trabaja en el Programa de Intermediación Laboral (PIL) Valdivia. Este tiene como objetivo ser un aporte en el proceso de inclusión, reinserción e intervención socioeducativa de jóvenes que han infringido la ley, pero desde el desarrollo de hábitos y valores prosociales, puesto que las prótesis elaboradas serán donadas a niños, niñas y jóvenes con discapacidad y que no tienen acceso económico a ellas.

Al respecto, Montserrat Arévalo, encargada de caso y líder de esta iniciativa, indica que “la integración es lo que anteriormente se buscaba desarrollar con personas en situación de vulneración o segregación, pero este concepto no logró responder a las necesidades completas que la reinserción requiere, ya que un individuo que se comprende “diferente” se integre en un ambiente “normal”. Sin embargo, el concepto de inclusión al que apuntamos con este proyecto responde a la concepción de un individuo que se comprende como parte de un ambiente donde todos y todas son diferentes, por lo que no es un agente de diferencia, sino de diversidad”.

Este propósito se llevará a cabo, en una primera instancia, a través de “Escuela de Inducción a la Empleabilidad y Emprendimiento”, primera fase del proyecto ya en curso. Aquí se desarrollarán talleres de apresto laboral, habilidades blandas, emprendimiento y capacitación en diseño e impresión en 3D.

Una segunda etapa constará de la elaboración de artículos ortopédicos dentro del Taller Ortopedia 3D, las que se destinarán a instituciones que trabajen con personas en situación de discapacidad. Y, finalmente, la tercera fase constará de acciones de intermediación laboral, seguimiento asistido y gestión de vacantes en empresas o instituciones de la región.

La ejecución de “La Libertad de Emprender Sueños 3D” colaborará con parte de nuestros propósitos como Fundación Ciudad del Niño, que es entregar la  oportunidad de cambiar la realidad de muchos jóvenes, en este caso otorgándoles herramientas para una proyección laboral. Como señala Montserrat Arévalo, “los fundamentos base del proyecto apuntan a responder a una necesidad real de los jóvenes privados de libertad y de los centros que los acogen, como es poder otorgar una nueva mirada al tiempo de privación de libertad, convirtiéndolo en un tiempo de provecho, de crecimiento y no solo de restricción de ciertas libertades. Esto responde directamente con el sello de nuestra fundación, al pensar el desarrollo de una práctica a partir de la atención centrada en la persona y en la comprensión de su realidad, la que se ha logrado desde una escucha y participación activa de los jóvenes, así como de los profesionales que intervienen diariamente”.

Asimismo, este proyecto permitirá:

-Acercar posibilidades ocupacionales de ámbito laboral a jóvenes condenados en CRC Valdivia.
-Potenciar la capacitación de jóvenes en el rubro de la industria creativa, a través de la elaboración de productos sostenibles y prótesis ortopédicas.
-Ser un agente principal al aporte de políticas públicas y técnicas, destinadas a jóvenes privados de libertad del país.
-Aportar a la integración de personas con capacidades diferentes, dado que las prótesis serán donadas a niños, niñas y jóvenes que las necesiten y que no cuenten con los recursos económicos para adquirirlas. Estas se canalizarán a través de instituciones.
-Contribuir al proceso de intervención socio educativa de jóvenes condenados en CRC Valdivia, mediante la promoción de hábitos a favor de la sociedad.

Contribuir de forma indirecta (por añadidura) al desempeño de habilidades y/o aprendizajes relativos a su Plan de Intervención  que no forman parte del ámbito laboral, validándolos como agentes de cambio, rompiendo los prejuicios y estereotipos creados por la sociedad.

Los jóvenes seleccionados para participar en este programa cuentan con “el apoyo de sus familias en esta nueva oportunidad de mejorar sus vidas”, y eso es algo que se ve reflejado “en el entusiasmo que han puesto en el proyecto”.

Además del trabajo en prótesis ortopédicas, los reclusos jóvenes fabricarán productos corporativos para así reunir los recursos necesarios para adquirir de los materiales ortopédicos.

“Es una manera de garantizar la sustentabilidad de estos talleres”, aclara la coordinadora.

“La idea es que podamos seguir replicando el programa tanto en Valdivia -ciudad situada a 835 kilómetros al sur de Santiago- como en otros lugares del país. Esto van en beneficio de los jóvenes, pero también de los niños que reciben las prótesis”, enfatiza la representante de la Fundación Ciudad del Niño.

El proyecto tiene una duración de un año y cuenta con la financiación del Banco de Chile, por medio de la fundación Desafío Levantemos Chile, así como con la colaboración de una empresa del sector.

“Estamos en conversaciones con otras que también los puedan tomar como trabajadores, pero la prioridad es capacitarlos para que puedan ser emprendedores”, indica Montserrat Arévalo.

“Nosotros ya contamos con varias empresas de la zona que colaboran con el programa y están dispuestas a considerar la reinserción como una tarea de la sociedad en su conjunto”, asegura.

Según el informe del anual 2016 del Servicio Nacional de Menores (Sename), existen tres cursos de capacitación en todo el país, para 21 jóvenes en privados de libertad por un monto de 15 millones de pesos (unos 23.000 dólares).

Este proyecto no recibe recursos del Estado, por lo que su continuidad en el centro de reclusión de Valdivia y su extensión a otros dependerá del acceso a recursos de privados que tengan la Fundación Ciudad del Niño, encargada de la implementación y coordinación de los talleres.

Según el último informe sobre el estado de las causas penales por responsabilidad adolescente 2015, el 4 % de los jóvenes chilenos (14 a 18 años) han incurrido en una falta o delito. De estos, han recibido sanciones el 5 %, quienes se encuentra cumpliendo condena bajo un centro de régimen cerrado con 39 % de reincidencia.

“No se estaría cumpliendo la obligación legal (de reinserción) ya que esto está quedando sujeto a la voluntariedad y la disponibilidad de recursos por parte de las instituciones, una situación que impacta en la fragmentación de la intervención que reciben los adolescentes como parte de la sanción impuesta”, concluye este informe, elaborado por el Congreso en 2015.

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